El primer paso para transformar la realidad es ser capaz de entenderla a pesar de las dificultades que existen para un conocimiento lo más ajustado posible a lo que es y no a lo que interesa que sea.
Maquiavelo dejó escrito que el príncipe en ocasiones tiene que adornar sus acciones con palabras agradables para enmascarar lo desagradable de aquellas. También afirmaba que tiene que tener preparada una lista de razones y excusas por si el enmascaramiento es descubierto.
Hoy día se dice que los acuerdos entre naciones, comerciales, políticos, de cooperación y otros, se firman en beneficio de todos los países firmantes, que la ayuda internacional al desarrollo tiene como objetivo favorecer a los países pobres, que los avances en la investigación benefician a toda la humanidad...
Sin embargo, la realidad que se observa es bien diferente, cualquiera que sea la parcela de ésta que se considere.
Según Kuijer: mucha gente se ha dado cuenta de que su independencia recientemente lograda y que los estadounidenses han celebrado, no es ha traído ningún cambio social o económico real. Las colonias han pasado a ser sencillamente neocolonias. La esencia de las relaciones neo-coloniales es que los países poderoso y ricos se enriquecen a costa de varios grupos de los países pobres.
El neocolonialismo, es la continuación del colonialismo (dominio colonial de las naciones poderosas sobre las débiles) en la actualidad. Los colonialistas se han adaptado a los nuevos tiempos ejerciendo una forma de control -que se define como indirecta- sobre los colonizados: la presión sobre la economía sustituye al control político directo como forma de controlar a un país con el fin de obtener un provecho a costa de éste.
No se trata, de pensar que unos hombres están en posesión de la verdad y que otros no. Se trata de ser conscientes de que los intereses enmascaran los hechos y lo hacen más cuanto más poderosos son aquellos y con independencia de las consecuencias sobre éstos.
Un informe publicado por UNCTAD señala cómo se ha llegado al neocolonialismo: muchas compañías comerciales en los países pobres son subsidiarias de compañías establecidas durante el período previo a la independencia y la red internacional de comunicaciones y transporte de muchos países subdesarrollados está orientada hacia los mercados de los países ricos.
Además, lo que se conoce como ayuda de los países ricos a menudo está unida a la venta de suministros a los países pobres, mientras que las empresas multinacionales en los países ricos inclinan aún más la balanza comercial a favor de los países del Norte.
Es, por tanto, labor del investigador, a quien se le atribuye la independencia del juicio, como el valor al soldado, indagar en la realidad para explicarla y transformarla en beneficio de la humanidad.
Uno de los primeros pasos es describirla mediante las palabras que mejor la representan.
Por ejmpleo, el bloqueo y las sanciones contra iraq durante los años 90 del siglo XX, así como la posterior ocupación del pais y la imposición de una autoridad extranjera, se ha presentado ante el mundo como la política que un grupo de países impulsa para, según dicen, liberar, democratizar y desarrollar el país tras el periodo dictatorial del gobierno anterior.
Lo que se publica en occidente sobre las ventajas que reporta el libre comercio, la apertura de las fronteras y mercados, la libre exportación, la desregulación -y otras expresiones y términos que se quiera utilizar- se enfrentan a una descripción muy diferente si se observa ese intercambio desde los países del Sur.
Lo que para algunos constituye una ayuda al desarrollo y un apoyo para los países pobres, se ve en éstos como un contrato a largo plazo que obliga a una de las partes, la más débil, a comprar bienes, productos y servicios que anulan cualquier posible beneficio que se pudiera derivar de la entrega inicial de la ayuda.
Cando se citan las ventajas que se atribuyen al intercambio comercial a escala global, no se menciona que a las materias primas que se exportan desde los países del Tercer Mundo se les asigna un precio a medida de los mercados internacionales, según las normas impuestas por los países ricos; mientras que los productos y servicios que éstos venden a aquellos tienen un precio a la medida de las economías ricas, por lo que la balanza de pagos siempre es negativa para los débiles.
Se pueden citar numerosos ejemplos de esta diferencia y lo más preocupante de los mismos es que ésta tiende a aumentar con el paso del tiempo, no a disminuir.
Si en los años 60 un agricultor o minero del Tercer Mundo necesitaba exportar una tonelada de cacao, o de algodón, o de cobre para importar un tractor o una excavadora, cincuenta años más tarde necesita exportar dos veces y media esa cantidad.
Resulta que los salarios de los trabajadores del Tercer Mundo disminuyen mientras que el precio de los productos que consumen, entre ellos los de primera necesidad, aumenta.
Si los agricultores del Primer Mundo, producen más de lo que los habitantes de la Comunidad Europea pueden consumir, los excedentes se reducen mediante los subsidios ola exportación y con ellos se inunda el mercado internacional que está frecuentemente saturado. De esta manera los precios bajan aún más y se hace cada vez más díficil para las personas de los países pobres ganarse la vida con sus cosechas.
Se observa que el crecimiento económico y el progreso científico no sirven para elevar la calidad de vida de todos los habitantes del planeta a pesar de que se defienda que es así.
Hablar de la ayuda sin más no es suficinte. No sólo no explica toda la realidad, sino que esconde la mayor parte de ésta. Las relaciones entre los países ricos y los pobres no se construyen fundamentalmente sobre la ayuda sino sobre el comercio internacional.
Presentar en un país desarrollado un programa de actualización del profesorado, de formación de formadores, de becas estudiantiles... para beneficio de un país en desarrollo, enmascara la fuga de cerebros, la venta de servicios y el control sobre la política educativa y cultural de éste por parte de áquel.
En definitiva, estos datos y otros que se quieran añadir al respecto, lo que indican principalmente es que la realidad ha de ser estudiada con mucho detenimiento, que cada dato ha de ser contrastado y complementado con otro, que aun sin guardar relación en apariencia, explican la situación en su conjunto.
Ayuda al desarrollo, cooperación al desarrollo, ayuda oficial al desarrollo, proyecto de cooperación, cooperación técnica... se refieren a la ayuda que una nación o un grupo de naciones dan a otra u otras para que se desarrollen. En realidad es un eufemismo que encubre un proyecto, un plan, una política en beneficio propio so capa de beneficiar a otro.
Los hechos muestran que es poco menos que inútil, algo que ya se anunció en los años 60 del siglo XX. Los economistas Milton Friedman y Meter Bauer, se ocuparon entonces de este asunto y el último escribió que es "un excelente método para transferir dinero de los pobres en los países ricos a los ricos de los paises pobres", con lo que ponía el acento en la corrupción más que en el daño intrínseco de la misma idea de ayuda al desarrollo.
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